Cuidado de la piel: Cuidado suave para diversos tipos de piel
La mayor ventaja del aloe vera radica en su suavidad, lo que lo hace adecuado para pieles sensibles, secas y otros tipos de piel comunes. Sus funciones fundamentales en el cuidado cutáneo se centran en la hidratación, la calma y la reparación. Los componentes polisacáridos del aloe pueden formar una película transpirable que retiene el agua sobre la superficie de la piel, lo que no solo alivia la sequedad y la descamación, sino que también repara la barrera cutánea dañada por una limpieza excesiva o por entornos agresivos. El Aloe barbadensis Miller destaca especialmente en hidratación gracias a su elevado contenido de gel (que representa más del 90 % del peso de la hoja). Además, la aloína y los flavonoides presentes en el aloe ejercen efectos antiinflamatorios evidentes, capaces de aliviar eficazmente molestias como el enrojecimiento por quemaduras solares, la picazón causada por picaduras de mosquito y la eccema leve. Las variedades locales de aloe de Weihai, tras una larga adaptación al clima marítimo, resultan más específicas para calmar los daños cutáneos provocados por la brisa marina y los rayos ultravioleta.



